martes, 11 de junio de 2013

Re-cesión

“The question now is not whether we need principles
to guide us but rather whether there still exists a
body of principles capable of general application
which could follow if we wished.”
Friedrich Hayek, 1945

La propuesta liberista ignoró la posibilidad de libertinaje. En su desesperación, no puso límites a las interpretaciones extremas del significante principal.

En el mundo económico de la era del post, la solución a (casi) cualquier problema social son los incentivos. Si existe inseguridad y corrupción, hay que elevar los salarios de la policía; para que haya estudiantes, hay que ser flexibles con los alumnos; en la prevención del delito, son necesarias penas más graves. La voluntad del hombre ya es más pequeña que los portafolios de Wall Street.

Por esta razón, la aversión al riesgo crece cada vez más. La falta de confianza y credibilidad atentan contra el nacimiento de las ideas. El ciudadano, en consecuencia, se convierte hobbesiano: incluso la peor tiranía es preferible al caos. La individualización excesiva empequeñece aún más, frustra por imposibilitar la acción colectiva. Así, el temor se convierte en costumbre. Y ésta en indiferencia.

A partir de este punto, cualquier pregunta no vale la pena: se trata de sobrevivir y, si se puede, disfrutar cada instante antes del fin del tiempo. Nada más importa que aprovechar todos los recursos al alcance. Al fin, el hombre se vuelve pragmático.

Después, todos los planes de vida son parte de un mismo ciclo. Lo que antes era irracional, hoy es lo más científico.


La humanidad está en peligro de extinción. Y el calentamiento global acelera el proceso.

lunes, 6 de mayo de 2013

Alta traición


El poder es perverso.
No es detentado, y sólo saben ejercerlo algunos:
un conjunto de técnicas apre(he)ndidas
en lugares de élite ó capital.
Fuera de él, idealismo.
Con él, realización.
En él, máxima incongruencia.
Si la verdad no pudo hacernos libres,
¿cómo transformar la moral?

miércoles, 3 de abril de 2013

La nueva España

España es vanidad de su ñ.
Pronunciación en adagio. 
Romance de Castilla y Aragón.
¿Cómo analizar lo español si la lengua me hace juez y parte?  Al escribir, no sé si hacerlo de mí o de él, o si me es permitido usar el plural. Quisiera no adjetivar este texto: temo encontrar historias insuperadas. Como si viera en el día del juicio una lista de pecados: de rebeldía  que humilla a la humildad por mi soberbia.
Desobedecer a los padres es fácil, mientras no exista la conciencia. Que exista o sea conocida, que sea consciente de la conciencia que responde a los atrevimientos. Porque el cuerpo no puede vivir sin la cabeza, y tampoco sin el corazón. Al borde del suicidio, el pensamiento gira por lo menos mil veces antes de que la juventud decida continuar contando días. Es que, después de la absolución, la nueva vida viene con la penitencia.
Para obrar mejor en el futuro, es necesario discernir: de lo bueno, lo mejor. Este ejercicio, invoca los nombres de muchos pasados. Quizás, desde el momento de los padres, que uniéndose hicieron el comienzo. ¡Qué mejor que soñar en la inocencia de la infancia! Sinite parvulos venire ad me. Y como tal, re-educarse en la unión y la fe: signo de verdadero arrepentimiento.
Pero, ¿no era la salvación para los pecadores? Por eso, siempre hay regresos, caídas, afectos desordenados. La bondad surgió por la agresión: lo bueno devino por lo malo. En la soledad de Francisco habitan los demonios sin nombre de su existencia. 

martes, 19 de marzo de 2013

It's time to change


"One of this mornings
you're going to rise up singing
then you'll spread your wings
and you'll take to the sky.”
George Gershwin, Porgy and Bess, acto1, escena 1. 

Slowly with expression

Innumerables lágrimas tuvieron que ser vertidas al Mississippi para que brotara el blues.  La deflación provoca la caída generalizada de precios; pero, la crisis de 1929 generó una devaluación profunda.
En la tierra de los libres, la desesperanza era la nueva valentía: un caudal de costumbre que, paradójicamente, no desembocó en indiferencia. Al contrario, el dolor acumulado —de una gran guerra, de la saturación de los mercados, de las insalubres condiciones de vida, de la segregación, de la explotación en los campos de Nueva Orleans— fue lo que provocó el rebote anímico justo en la depresión. La melancolía del blues fue transformándose lentamente en la algarabía del jazz: el cambio de las plantas algodoneras a las plantas bajas.
Esta reivindicación oscura transformaría por completo a los Estados unidos; Sinatra, Cole y Bennett —por mencionar a los más populares— serían incomprensibles sin la vida negra: la cultura hace a la nación. Los creadores del nuevo país reclamarían sus derechos, ellos habían colaborado con la refundación y le habían dado grandeza y alcance. Los reclamos de igualdad, a su pesar, tardarían por lo menos cuarenta años más en ser efectivos. 

Moderato

 Un fenómeno actual, muy interesante, resulta la re-interpretación del soul (la gravedad del alma), jazz y blues en voces blancas. La crisis del 2009 invirtió las posiciones: fue la mejor fuente de white trash mientras el primer presidente afroamericano traba de remediar la situación. De la gran depresión pasamos a la pequeña esquizofrenia.